|
|
|
|
|
Pero la propagación, tanto en profundidad como en amplitud, de las múltiples ramas del conocimiento humano durante los últimos cien años nos ha enfrentado con un singular dilema. Por un lado, sentimos con claridad que sólo ahora estamos empezando a adquirir material de confianza para lograr soldar en un todo indiviso la suma de los conocimientos actuales. Pero, por otro lado, se ha hecho poco menos que imposible para un solo cerebro dominar completamente más que una pequeña parte especializada del mismo.
Yo no veo otra escapatoria frente a este dilema (si queremos que nuestro verdadero objetivo no se pierda para siempre) que la de proponer que algunos de nosotros se aventuren a emprender una tarea sintetizadora de hechos y teorías, aunque a veces tengan de ellos un conocimiento incompleto e indirecto, y aun a riesgo de engañarnos a nosotros mismos.
Sea esta mi justificación.
— Edwin Schrödinger ¿Qué es la vida? 1944. Pág 13.
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Buscar un significado en la historia es como buscar formas reconocibles en las nubes. Nietzsche lo sabía, pero no podía aceptarlo. Se vio atrapado en el círculo delimitado por las esperanzas cristianas. Creyente hasta el final, nunca abandonó la fe absurda en la posibilidad de darle un sentido al animal humano. Así que se inventó la ridícula figura del superhombre para conferir a la historia un sentido del que carecía. Esperaba que, a partir de ahí, la humanidad despertara de su largo sopor. Como era de prever, solo consiguió añadir nuevas pesadillas a ese confuso sueño.
— John Gray Perros de paja. Reflexiones sobre los humanos y otros animales, 2002. Pág 49.
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Si el lector quiere entender a qué me refiero cuando hablo de la arbitrariedad de las categorías, considere la situación de la política polarizada. La próxima vez que un marciano visite la tierra, intente el lector explicarle por qué quienes están a favor del aborto también se oponen a la pena de muerte. O intente explicarle por qué se supone que quienes aceptan el aborto están a favor de los impuestos elevados pero en contra de un ejército fuerte. ¿Por qué quienes prefieren la libertad sexual tienen que estar en contra de la libertad económica individual?
— Nassim Nicholas Taleb El cisne negro. El impacto de lo altamente improbable. Pág. 58
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Enviado por Juan el Sáb, 22/11/2008 - 15:32.
|
Lo ha conseguido: ha patentado la mierda y ahora tiene derechos de autor. Es lo que tiene la estupidez, que es muy fácil de cultivar y crece deprisa y con facilidad. Lo que empezó como una especie de guasa, una tomadura de pelo de rebote con un programa de humor de otra cadena, pretende extenderlo urbi et orbi. Y por lo que parece, algún juez le da la razón. No sé si el juez en cuestión se ajusta a derecho en su fallo, ni me importa. Lo que me importa es que no responde a juicio ni a sensatez.
Por eso me he hartado definitivamente. He decidido suprimir la infame cadena cacacinco (&co) de mi mando a distancia. La principal promotora de la telebasura en nuestro país, la de las mamachichos y la del Gil pontificando orondo en bañador, la que entrevista a delincuentes pagándoles indecentes cantidades que ofenden a casi todos, la que paga a taradas con síndrome de estoeselcolmo, la que nos obsequia con basura como gran hermano, operación triunfo, la noria, la Quintana, la Campos... (Repásese su programación si se consigue contener las náuseas...) Pura y abyecta basura.
Como he decidido en firme no volver a sintonizar esta cacadena (&co) , voy a solicitar de los controles de audiencia que respeten mi decisión y no me ignoren. Por ello, quiero que en el futuro, cuando publiquen las audiencias de cacacinco (&co), expliciten tras sus resultados "menos uno" para representar mi pronunciamiento. E invito a todos los que estén de acuerdo conmigo a que hagan lo propio. Porque hay otras cadenas y no se puede permitir que una tenga el monopolio del abono orgánico. En resumen:
¡Boicot a cacacinco!
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Un Dios que recompense o castigue a seres creados por él mismo que, en otras palabras, tenga una voluntad semejante a la nuestra, me resulta imposible de imaginar. Tampoco quiero ni puedo pensar que el individuo sobreviva a su muerte corporal, que las almas débiles alimenten esos pensamientos por miedo, o por un ridículo egoísmo. A mí me basta con el misterio de la eternidad de la Vida, con el presentimiento y la conciencia de la construcción prodigiosa de lo existente, con la honesta aspiración de comprender hasta la mínima parte de razón que podamos discernir en la obra de la Naturaleza.
— Albert Einstein Mi visión del mundo, 1930. Pág. 13
|
|
|
|
|
|
|
|
|
A Galileo, en cambio, se le acusa de no haber hecho algunos de los experimentos que el mismo describe y que hoy en día se consideran la piedra fundacional de la ciencia moderna. Esos experimentos fundamentales con los que Galileo hizo callar a los científicos aristotélicos, y que en el colegio nos señalaron como los ejemplos más perfectos del método experimental, no se realizaron jamás. Por si esto fuera poco, con una arrogancia comparable a la de aquéllos que pretendían procesarlo, Galileo sostenía que no era realmente importante llevarlos a cabo.
— Federico di Trocchio Las mentiras de la ciencia, 1993, Pág. 19.
|
|
|
|
|
|
|
|
|
El hombre es el animal que segrega ideas y cultura. Es un ser que crea mundo. No está fuera de la naturaleza; pero, en lo esencial, es el universo cultural lo que le sirve de marco natural.
— Yves Christen El hombre biocultural. De la molécula a la civilización. 1989. Pág. 17
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Antaño los filósofos buscaban tranquilidad de conciencia cuando fingían buscar la verdad. Nosotros deberíamos fijarnos, quizás, un objetivo distinto: descubrir qué ilusiones podemos abandonar y de cuáles no nos podremos desprender nunca. Seguiremos siendo buscadores de la verdad (más aún que en el pasado), pero renunciaremos a la esperanza de una vida sin espejismos. ¿De qué falsedades podemos llegar a librarnos y cuáles son aquellas sin las que no podemos vivir? Ésa es la pregunta; ése es el experimento. — John Gray Perros de paja, 2002, pág. 74
|
|
|
|
|
|
|
|
|
El universo es intrincado y fascinante. Arrancamos secretos a la naturaleza por las sendas más insólitas. Por supuesto, las sociedades deberán adoptar toda clase de precauciones a la hora de decidir qué tecnologías —es decir, qué aplicaciones de la ciencia— deben desarrollarse y cuáles no. Pero si no consolidamos la investigación básica, si no se propicia la adquisición de conocimientos por su valor intrínseco, nuestras opciones de futuro quedarán peligrosamente limitadas. Bastaba con que un físico entre mil diera con algo como la corriente de desplazamiento para convertir el respaldo de este millar en una fabulosa inversión social. Sin una estimulación decidida, continuada y amplia de la investigación básica corremos el riesgo de comernos la simiente que utilizamos para la siembra, es decir, conseguimos atajar el hambre un invierno más, pero renunciamos a la última esperanza de supervivencia de cara al siguiente invierno. — Carl Sagan Los dragones del Edén, 1977, pág. 290
|
|
|
|
|
|
|
|
|
No tiene sentido preocuparse por el sentido de la experiencia propia o ajena desde un punto de vista objetivo. Es cierto que cada hombre tiene ideales que lo orientan. En cuanto a eso, nunca creí que la satisfacción o la felicidad fueran fines absolutos. Es un principio ético que suelo llamar el Ideal de la Piara.
— Albert Einstein Mi visión del mundo, 1930.
|
|
|
|
|
|
|