Timos y estafas


No me cansaré de repetirlo: todo lo que se vende mediante "teletienda" y espacios publicitarios similares es una estafa. Por si no ha quedado claro, insisto: una estafa. Deberían estar prohibidos. Podemos preguntarnos suspicazmente por qué no lo están, pero la respuesta es muy obvia.

No me cansaré de repetirlo: todos los "servicios" telefónicos que se anuncian en televisión son un timo. Desde el tarot a los politonos. Por si no ha quedado claro, insisto: un timo. Deberían estar prohibidos. Podemos preguntarnos suspicazmente por qué no lo están, pero la respuesta es muy obvia.

No me cansaré de repetirlo: todos los servicios de mensajería y votación por televisión son una estafa. Da igual el programa o la cadena. Por si no ha quedado claro, insisto: una estafa. Deberían estar prohibidos. Podemos preguntarnos suspicazmente por qué no lo están, pero la respuesta es muy obvia.

No me cansaré de repetirlo: todos los "concursos" y "sorteos" con los que se rellenan horas muertas en televisión, sobre todo por la noche, son un timo. Por si no ha quedado claro, insisto: un timo. Deberían estar prohibidos. Podemos preguntarnos suspicazmente por qué no lo están, pero la respuesta es muy obvia.
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Sobre gobernar

Ningún gobierno tiene derecho a decidir sobre la verdad de los principios científicos, ni a prescribir en ningún modo el carácter de las cuestiones investigadas. Ni tampoco puede un gobierno determinar el valor estético de las creaciones artísticas, ni limitar las formas de expresión artística o literaria. Ni debería pronunciarse sobre la validez de las doctrinas económicas, históricas, religiosas o filosóficas. En lugar de ello, tiene el deber para con sus ciudadanos de mantener la libertad, de dejar que aquellos ciudadanos contribuyan a la posterior aventura y al desarrollo de la especia humana.
— Richard P. Feynman
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Sobre la educación en occidente

El tipo de formación educativa que se imparte en occidente es un tipo de enseñanza basado en destrezas tecnocráticas que provoca, por su propia naturaleza, un enorme vacío intelectual, un auténtico escamoteo del saber: se trata, pues, de una enseñanza basada en un pragmatismo ruin que pretende, como intencion única, convertir a los ciudadanos en consumidores, potenciando para ello los aspectos más maquinales del ser humano (que no son bagatela), y asegurar, de este modo, la compulsiòn hacia el intecambio económico y, por ende, prococar nuestra desaparición como seres autónomos.
— J. C. Couceiro-Bueno
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El académico deslenguado

Reconozco mi debilidad por este fascinante sujeto y por eso voy a recomendar su página, aunque admito que no es la literatura, ni mucho menos la novela histórica, una de mis aficiones. Me interesa mucho más la ciencia ficción, pero de eso ya hablaré en otro momento. Ahora me refiero a Arturo Pérez-Reverte, el académico deslenguado. En la página podemos encontrar sus "Patentes de Corso", contribuciones al XLSemanal que a día de hoy suman la friolera de 527. No todas son geniales, pero las que son, son. Esta es la lista con mis preferidas entre las últimas:
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¡Pobrecilla, la ministra! ¡Que vergüenza!


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Sobre variedades de antropoides

Es desalentador: buscas en Google y encuentras miles de enlaces. Pero tengo que decirlo: me molesta "profundamente" que en numerosos círculos mal informados se compare a Chávez con un gorila rojo. Todo el mundo sabe, o debería saber, que no hay gorilas rojos. A menos que se quiera crear una especie basada en un único ejemplar, lo cual no es muy correcto, porque muy probablemente el susodicho resulte de una inviable mutación recesiva. Además, todo el mundo sabe, o debería saber, que los plácidos gigantes de espaldas plateadas habitan los bosques africanos. En la foto de la izquierda podemos ver la muy respetable opinión al respecto del presidente del comité de la comunidad de Virunga.

Puesto que son endémicos de las selvas venezolanas, los monos aulladores rojos son unos candidatos más adecuados para realizar un ensayo de zoología comparada. Obsérvese en la fotografía de la derecha la expresividad del ejemplar con la que acompaña uno de los mayores estruendos emitidos por un animal. Como anillo al dedo.
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Salucionistas

Hoy en día, ¡Oh, témpora!, cualquier mentecato iletrado sale en televisión. Pero voy a concretar un poco: me voy a referir a los "salucionistas", los que nos quieres "solucionar" la "salú". Analfabetos funcionales, algunos con título de no-se-qué, con la osadía y falta de pudor acreditada para salir en los medios, especialmente en la televisión, difundiendo patrañas, supersticiones y habladurías de mesa camilla. Así, repiten simplezas, estupideces y falsedades hasta los límites del más puro hartazgo. Los nutricionistas son el colmo de la majadería rampante. Dicen tantas estupideces que no aciertan una ni de casualidad. Sería prolijo enumerar, y mucho menos desmontar, todas y cada una de sus bobadas, porque tienen una dieta o una muletilla para todo. Así que proclamo: ¡Alerta, marujas del mundo y asociados! La primera norma para la salud es ignorar completamente a todos estos salvapanzas. ¡Vayan al médico y háganle caso! ¡Ah! Pero también exíjanles profesionalidad y seriedad, que no hagan como las marujas y propagen cuentos de viejas.

Para comprobar si se ha comprendido, sigue un pequeño test:

Le dicen que es muy sano beber dos litros de agua al día, por lo menos:

  1. No hace caso porque se lo dice un vendedor de bezoya
  2. No hace caso porque prefiere el vino o la cerveza
  3. No hace caso porque no es usted un pescado
  4. Hace caso porque se lo dice el médico

Señale la respuesta incorrecta.

Al lector sagaz no se le escapará la solución. Por si alberga alguna duda, cuando un médico le diga que es sano beber mucha agua, pregúntele por qué. Cuando le haya respondido, simplemente ignora la respuesta e insista:
- Sí, pero ¿por qué?
Verá un médico balbucear al asomarse más allá de donde nunca había llegado antes.

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Sobre la ciencia y la ideología

Los autores de No está en los genes son, respectivamente, un genetista evolucionista, un neurobiólogo y un psicólogo. A lo largo del último quincenio, hemos asistido con inquietud al auge de los ensayos deterministas biológicos, en los que sus defensores exponían sus grandiosas pretensiones de ser capaces de localizar las causas de las desigualdades de estatus, riqueza y poder entre clases, géneros y razas en la sociedad occidental a partir de una teoría reduccionista de la naturaleza humana. Cada uno de nosotros ha dedicado mucho de su tiempo a investigar, escribir, hablar, enseñar y desarrollar unas actividades políticas públicas en las que nos hemos opuesto a las vías de opresión utilizadas por la misma ideología determinista. Compartimos el compromiso de elaborar en el futuro una sociedad -socialista- más justa. Y reconocemos que una ciencia objetiva se integra plenamente en la lucha por crear esa sociedad, así como también creemos que la función social de la mayor parte de la ciencia actual es evitar la creación de esa sociedad mediante la preservación de los intereses dominantes, tanto en clase, como en género y raza.

— R. C. Lewontin, S. Rose y L. J. Kamin
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Sobre lo que en realidad importa

En el mundo actual, se está invirtiendo cinco veces más en medicamentos para la virilidad masculina y silicona para mujeres, que en la cura del Alzheimer. De aquí a algunos años, tendremos viejas de tetas grandes y viejos con pene duro, pero ninguno de ellos se acordará para que sirven.
— Drauzio Varella
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Sobre el chantaje o la chantaja

Por lo general considero recomendable la lectura de Arturo Pérez-Reverte en su colaboración en XL Semanal, aunque tiene sus contraindicaciones porque, al tiempo que desintoxica el pensamiento, puede alterar la sangre.

En su última colaboración titulada "Chantaje en Vigo" pone, como de costumbre, el dedo en la llaga. Bueno, en una llaga, porque hay muchas. Por eso recomiendo su lectura.

La sugestiva lectura plantea cuestiones: ¿Qué habría pasado si en vez de dar con una inspectora, el amigo Manolo hubiese dado con un inspectoro? ¿Y si en vez de inspectoro, expectoro? ¿Y si la abogada de los servicios jurídicos del ministerio de igual-dá fuese un abogado? ¿Y si la jueza un juezo?

De lo que no cabe la menor duda es del éxito de la política ministerial. Han conseguido poner las cosas en su sitio. Donde deben estar.

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