Resulta que Mariano Rajoy se ha pronunciado sobre el asunto (Obsérvese la imparcialidad informativa que rezuman los asépticos medios).
En consecuencia, todos los que no le soplen la gaita a Gore se sumarán a "la derechona", ese pozo negro donde se esconden todos los desechos de la humanidad.
Al fin resultará que lo progresista es seguir como tontos de baba a un embaucador americano vendedor de anuncios de 92m que hasta el denostado Bush apoya.
La conclusión fundamental es que no importa en absoluto lo que se dice, sino quién lo dice. Previamente se establece la posición relativa con respecto al declarante y, a partir de este momento, se aplicará a cualquier declaración la energía y distorsión necesaria para ubicarla en la posición prefijada, con independencia total de su contenido y significado.

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