Las cuatro gracias de la vulgarización (III)

Vamos con el tercer as del póker, que es un individuo iletrado e inculto, de competencia lingüística deplorable, cargado de muletillas y de asombro hasta tal punto que apenas sale del mismo.

Su pasmo permanente confiere a su expresión y a su verbo, pese a la edad, los resabios de algún compañero que todos tuvimos y cuyo nombre invariablemente era Vicente.

Mientras habla de supersticiones y cuentos de viejas con su compañera fingiendo ambos no conocerse bíblicamente, les acompañan presuntas autoridades ostentando sin complejos su capacitación científica.

Sus programas en la radio y en la televisión y las colecciones que patrocina aún le dejan tiempo para escribir, o eso dice. Pero debe hacerlo en un estado alterado de conciencia o poseído por algún espíritu de fábula, porque su desempeño en pretendido directo y ausencia de guión se despeña con estrépito.

Como buena gracia y con mayor fundamento también nos hace añorar a los muertos.

Sin votos (todavía)

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
 
  • Puede insertar vídeos usando la marca [video:URL]
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato

CAPTCHA
Este procedimiento persigue evitar envíos automáticos no deseados.
CAPTCHA de imagen
Escriba los caracteres que se muestran en la imagen